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El futuro de la neurocirugía Dr.
Humberto Mateos-Gómez División
de Neurocirugía Instituto
Nacional de Neurología y Neurocirugía Manuel
Velasco Suarez Arch
Neurocien (Mex) Vol 6, No. 1: 54-55,2001 Pensar en el futuro fue una actividad
reservada a los adivinos y profetas. En
épocas más recientes filósofos y escritores se han empeñado en hacer
predicciones con poca fortuna, en realidad pensar en el futuro es un ejercicio
condenado de antemano al fracaso, pero útil para entender el presente en que se
hace. Sin embargo, también es cierto
que es necesaria la mirada prospectiva y es sano escapar de la dictadura del
hoy y ahora, sobretodo si estamos de acuerdo que con la idea planteada por
Eráclito primero y revivida por Heisemberg recientemente, el presente es tan
corto que en realidad no existe. En cuanto al tema del futuro de la
neurocirugía se puede dividir en capítulos: ·
Adelantos en
instrumental ·
Adelantos en métodos
auxiliares ·
Adelantos en métodos
preventivos ·
Repercusiones sociales Si se toma conciencia que el instrumental básico de
la cirugía de corte es muy antiguo puesto que el bisturí, tijeras y agujas
tienen miles de años de haberse inventado y sólo han tenido ligeros cambios en
forma, material, filo, se puede concluir que no es de esperarse ninguna
variación de este equipo y lo mismo puede decirse de las pinzas hemostáticas y
de disección, cuyo diseño original es muy antiguo y han tenido sólo ligeras
modificaciones con los años. El uso de
rayos láser en cirugía tiene ya varios años, pero las máquinas amén de ser muy
caras, requieren continuo mantenimiento para que funciones. Este instrumento ha modificado la cirugía de retina y
cornea, algunas de las cirugías endoscópicas fundamentalmente pero no parece
que reemplace al menos en un futuro cercano, a los primitivos, pero muy
efectivos instrumentos de corte y hemostasia. En cuanto a los craneotomos estos han sido
perfeccionados desde el que a principios de 1900 inventó de Martell, y en la
actualidad son de gran rapidez y fácil manejo y es de esperarse que sean cada
vez más accesibles, durables y económicos. Los
aparatos de succión ultrasónica son cada vez más fáciles de manejar, con
aditamentos de distintos tamaños y formas que permiten el acceso a pequeños
tumores sin lastimar las estructuras intermedias. El advenimiento del cuchillo gamma y el
perfeccionamiento de este equipo inventado por el profesor Leksell hace ya 30
años, creó un nuevo tipo de tratamiento que se ha difundido y su uso está cada
vez más generalizado, lo mismo que el de los equipos de radiocirugía de tipo
LINAC. Las pequeñas malformaciones
vasculares profundas, los tumores del acústico pequeños, la psicocirugía, son
algunos de los campos de este procedimiento que tiende a generalizarse. Las combinaciones de la neuronavegación con la
localización precisa de las lesiones y las técnicas cada vez más depuradas de
extirparlas han dado y darán cirugías menos traumáticas y más completas. El progreso de la cirugía de mínima invasión
cada vez mejor ejecutada tiene como fin el que el paciente esté un corto tiempo
en el hospital o sea que en vez de hacer enormes centros hospitalarios muy
costosos en su manejo, por el gran número de personal auxiliar necesario que
tiende a tener hospitales de cota estancia de menor tamaño y menor costo. A este mismo fin tiende la robótica en la actualidad en pleno desarrollo, permite que un cirujano programe un robot para que éste haga la cirugía y en realidad esto ya se ha hecho. Lo que se tiene pensado es tener un centro de control de estos robots en donde se encuentren concentrados superespecialistas en las distintas modalidades de la neurocirugía que puedan vía la red estar manejando robots en distintos cenro, algunos a gran distancia de la central y estas máquinas con retroalimentación permanente e instantánea realizarán las operaciones, lo que no está aún aclarado es de qué nacionalidad y de qué país serán estos manejadores de la salud, ni tampoco a que población está dirigida esta forma de tratamiento. También es posible que la realidad virtual y los
simuladores (como los usados para entrenar pilotos) se empleen para preparar
neurocirujanos y examinarlos en los consejos. Paralelamente a estos aspectos de la cirugía se han
trabajado en forma continua para lograr que las células embrionarias puedan ser
manipuladas de tal manera que puedan producir órganos bajo pedido. Se había pensado que estas células una vez que habían
aprendido un camino ya no podían cambiar, de igual manera que es difícil que un
violinista sea haga pianista, pero el año pasado se mostró que si era factible
que una célula base de músculo se hiciera célula sanguínea y que al menos en el
ratón una célula de médula ósea se hiciera célula cerebral. Si este cambio de la biología continua progresando
será posible que se puedan repara los cerebros dañados por la enfermedad y que
se logre el sueño de la humanidad de tener el vigor de la juventud con la experiencia
de la edad. Por
desgracia mientras se trabajaba en estos fascinantes campos de la biología se
tiene que seguir trabajando en la prevención de enfermedades que bien sabemos
como se transmiten como es la cisticercosis, pero que para eliminarla se requiere
tener las condiciones higiénicas de Alemania, en el Valle del Mezquital o en el
Ayacucho. Este es un reto para la
humanidad más que sólo para el cuerpo médico, y si esto es cierto para las
enfermedades parasitarias también lo es para el trauma que cada vez causa más
daño numérico al sistema nervioso y que puede prevenirse en teoría como por
ejemplo decir, que no existan más al alcance de los niños armas de fuego, pero
la experiencia ha sido muy desalentadora en países como Estados Unidos de
Norteamérica que unan la afluencia económica con la permisibilidad desordenada. Un buen proyecto para el fututro sería el control
total de esta situación. Por
otra parte, en el futuro de la neurocirugía como en el de la medicina se
contempla un cambio de la posción del médico respecto a la sociedad. La practica “solo” casi ah desparecido y se
han formado grupos que trabajan para compañías de seguros ya sea estatales o
privadas, las cuales reglamentan no sólo los salarios y horarios del grupo
médico sino en ocasiones también el uso de métodos de diagnóstico y el empleo
de medicamentos. Paralelo
con esto y con la información universal que da el internet y los intereses
económicos de bufetes jurídicos está la cada vez más creciente práctica de las
demandas que a su vez encarecen a la medicina ante la necesidad de tener
seguros cada vez más onerosos. El dearrollo de la bioética a partir de las década de
los 70 ha tratado de mediar en esta situación tratando que el médico sea cada
vez más responsable, que el pacientes esté cada vez mejor informado y servido,
que las grandes compañías no lucren en forma desmedida y que el equipo de salud
labore en forma armónica. Si esto se logra o no en el futuro no es fácil de
saber, pero al menos es satisfactorio conocer hoy que existe la posibilidad y
que es nuestro deber hacer un esfuerzo para que nuestros ideales se logren. |